miércoles, 21 de febrero de 2007

Ángeles de Prueba:



La vida no se cansa de enseñarnos y enviarnos sus señales, aprendí una lección que nunca se me olvidará.

Venia de regreso a mi casa luego de llevar a los niños a jugar a la plaza Chacao con sus disfraces, en el camino habián dos niños, muy pobrecitos, con la ropa y sus caritas sucias, yo tenia en mis manos una mascara que era parte del disfraz de mi hija, la niña, que tendría como 7 años, me pide que le regale la mascara y mi respuesta inmediata fue decirle que: “NO”. Llegando a una panadería que queda cerca de la casa, entramos a comprar, cuando me volteo mi hijo esta hablando con los niños cerca de la heladera, mi esposo lo llama, cual es mi sorpresa que la niña que me había pedido la mascara se acerca a mis hijos y les regala un helado y una chupeta comprados por ella misma, el corazón en ese momento se me puso chuiquitico, me invadió un sentimiento de culpa y de vergüenza, la niña que tan solos minutos me había pedido que le regalará la mascara, estaba regalándome a mis hijos un helado y una chupeta.

¿Por qué a veces somos tan egoístas?¿Por qué nos dejamos llevar por el sentimiento de juzgar a los demás. En cambio el que no tiene mucho y que con simple apariencia demuestra a veces necesitar más que nosotros, nos da una lección de desprendimiento, de nobleza y de querer compartir, que puro puede ser el corazón de los niños, que entre ellos mismos se reconocen, sin ningún tipo de etiqueta, quizás es la misma sociedad la que nos lleva a prejuzgar y actuar con desconfianza, a endurecer nuestros corazones. Es cierto eso que dicen que Dios obra de forma misteriosa, salí a buscar la niña para darle la mascara y ya no estaba. De todo corazón pido disculpa, la lección fue bien aprendida.

15 comentarios:

dakar dijo...

Cosas que pasan y que nos enseñan

merak dijo...

... porque está en la condición humana.

Fl@k dijo...

el amor y la bondad de dios esta en las personas que menos imaginamos...esto solo son lecciones de vida.....que nos enseñana a querer al projimo tal cual.

besito

periquita dijo...

La verdad es que te debes sentir muy mal con esa experiencia.
Esos son los golpes de cincel que nos da la vida para irnos tayando y lograr asi que algun dia seamos preciosos, valiosos, casi perfectos.
Existen humanos que te inspiran amor instantaneamente, cuando los conoces mas te das cuenta que son personas muy generosas.

Rita dijo...

Linda, me quedé reflexionando en tu sentimiento respecto a la anécdota del post. En ese mal sabor que te quedó en la boca, había algo que no me cuadraba, por lo tanto tu post quedó rondando en mi cabeza... intento ponerlo acá lo más claro posible. Sin pretender hacer un análisis psicológico del mismo y citando frases tuyas, intentaré desmontar tus argumentos.

1º En mi opinión, me parece tú les distes una lección invalorable a los niños al negarle "una máscara que era parte del disfraz de tu hija". Les enseñastes que no porque les gusten ciertas cosas pueden estar por el mundo simplemente pidiéndolas. Esto vale muchísimo más que habérselas dado.

2º La lección que te dio la niña sin bien en otro contexto pudo haber sido "una lección de desprendimiento" más bien yo la veo como una lección de "Aceptación". Aceptación del otro es recibir sin sentirse comprometido a devolver a la vez que dar incondicionalmente sin esperar retribución. En otras palabras: practicar el dar y recibir sin llevar cuentas. (Coincidencia o señal, Yazz escribió un post al respecto).

¿Como leo yo tu malestar? Para mí tiene que ver con nuestros valores como sociedad. Desde muy pequeños, se nos hace sentir una deuda impagable con el más pobre, con el más necesitado. En tí la percibo en las dos frases siguientes:

"...habían dos niños, muy pobrecitos, con la ropa y sus caritas sucias..."
"...cual es mi sorpresa que la niña que me había pedido la máscara se acerca a mis hijos y les regala un helado y una chupeta comprados por ella misma..."


Generalmente nos enseñan a pagar esta deuda por medio de la caridad, entendiéndose por esta, la ofrenda voluntaria a quien se considera más necesitado que uno mismo.

El riesgo de las acciones basadas en la caridad es constituir al que recibe en un sujeto de asistencia en tanto lo definimos por la carencia. En cambio definimos solidaridad como la adhesión voluntaria a la causa de otros con el bien común como finalidad. Se es solidario cuando el que da, tanto sea dinero, bienes o tiempo, entiende que el que recibe es un sujeto de derecho, y que, por lo tanto, si tiene necesidades insatisfechas que buscamos cubrir con nuestra acción es porque hay una situación de injusticia social.

¿Que hubiera pasado si la máscara te la hubiese pedido un niño del Country Club? De la respuesta a ésta interrogante podrías dilucidar la lección, evidentemente yo no viví la situación, sólo la estoy interpretando.

Disculpa la longitud de mi disertación, en realidad me parece que éste tipo de valores (si no me equivoqué en el análisis, repito) son los que nos tienen encerrados en éste circulo vicioso de gobiernos demagógicos en el país (le dan al pueblo necesitado caridad, limosnas, palabras bonitas, demagogia)

Te quiero mucho. Un beso.

Yashvé dijo...

Solo puedo decirte que si bien el gesto de la niña fue muy lindo, que con todo desprendimiento le diera algo a tus bebés…no es razón para sentirte mal porque no le regalaste la mascara que era parte del disfraz de tu niña.

Yo creo que tus Ángeles quisieron demostrarte como te ve el mundo cuando eres tú quien con actúa con desapego, como se pone el corazón chiquitico cuando es uno el que recibe, sobretodo cuando uno no pide, cuando es el otro capaz de ver a través de nuestros ojos y darnos maravillosos presentes, adivinarnos y agasajarnos.

Porque de otro modo la lección seria: Despréndete de todo lo tuyo porque otros los necesitan, cuando alguien te pida algo dáselo sin chistar… cuando lo realmente importante es Ayudar al otro haciéndole el bien y no el mal, porque en realidad creo que el acto de magia ocurrió con tu “NO”, de haberle regalado la mascara en la primera ocasión hubieses alimentado el pensamiento: me tienen que dar porque yo tengo menos.

Yo me imagino que luego de tu NO, en tu interior venias pensando que eras egoísta porque aquella niña no tenía una mascara y tus Ángeles te dieron esa señal para compensarte por tu acto.

Escribiste en tu post: "...de todo corazón pido disculpa, la lección fue bien aprendida". Espero que la lección aprendida se parezca más a mi Juego de Anfitriones y menos al Arbolito de Silmariat (lee mi post para que entiendas)

Besitos Cariñosos...

Monique! dijo...

No te recrimines, ya aprendiste la lección para la próxima y eso es lo que importa...

... enseñada por los chiquiticos, todo un honor.

Slds

Monique! dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Kike dijo...

¡Ja, ja, ja! ¡Qué tal historia! Y qué tal blog: muy interesante. Me ha hecho recordar a... ¡al de un amigo! ¡Ja, ja, ja!

Muchas gracias por pasar por casa, que es más o menos como la casa prima de esta, ¿no? Je, je... Suelo responder los comentarios en mi blog. Vuelva cuando quiera.

Saludazos.

Baptisma dijo...

Hola, interesante blog. Estoy estoy inaugurando mi espacio, sería muy agradable contar con una visita tuya

hasta aquí, saludos y... hasta pronto


http://roadtobhangra.blogspot.com

Maria Eugenia dijo...

Linda primero que nada Dios te bendiga. La vida cada día nosmuesttra lo que no debemos hacer, es muy bueno ir mejorando, solo que no se nos debe de subir esa mejora, menospreciando la desventura de otros.
No es culpa tuya la mala suerte del otro, o que no supieron aprovechar las oportunidades que nos da la vida.
Solo que muchas veces pagan los niños que no deberian de pagar las culpas de los padres. Asi que aprovechemos las oportunidades y la suerte como dicen muchos, aunque no quieran ver que es por los esfuerzos de los trabajos que realizamos. Llo otro que la crueldad es cuando la acarrean criaturas que no deberian de estar pasandola mal.

Ade dijo...

Que tremenda lección. Muchas veces actuamos sin reflexionar y luego vienen esas respuestas. Pero gracias a Dios que te dio esa enseñanza muy joven y tendras tiempo de ponerla en práctica muchas veces.
Un beso Adela

Lindisima dijo...

Gracias a todos por sus comentarios tan acertados, un besote....

Bexza dijo...

Chama no te sientas culpable, mala gente ni nada de eso... son tantos los peligro q corremos en la calle q ya ni en los niños confiamos, muchas veces los pequeños son utilizados por malas personas para hacer el mal... reaccionaste como cualquiera... eso no te hace una egoista...
Un abrazo violeta amiguita...

Evelyn dijo...

Ay amiga, qué te puedo decir? Estas cosas pasan a diario y luego uno llega desconsolada a casa... el problema es que acá las cosas están de cabeza y se duda hasta de la sombra...